El momento de cosecha es clave para determinar la calidad final de los cogollos. No se trata solo de seguir un tiempo estimado de floración, sino de identificar las señales que indican la maduración óptima. ¿cuándo cortar los cogollos? Un corte prematuro puede afectar la potencia y el desarrollo del perfil aromático, mientras que una cosecha tardía puede hacer que los efectos se alteren debido a la degradación de los cannabinoides. ¿Cómo encontrar el punto óptimo? En este artículo, aprenderás a reconocer los indicadores visuales clave, los factores ambientales que influyen en la maduración y los mejores métodos para cosechar sin comprometer la calidad de tu cultivo.
¿Cómo saber si los cogollos están listos para cortar?
Existen varios indicadores clave que pueden ayudar a determinar el momento exacto para la cosecha. Algunos de estos métodos requieren herramientas específicas, como una lupa o un microscopio, mientras que otros pueden evaluarse a simple vista. La observación detallada es fundamental para tomar la mejor decisión.
Observando los tricomas: El mejor indicador
Los tricomas son estructuras microscópicas en forma de glándula que recubren los cogollos y las hojas cercanas. Estas pequeñas glándulas producen y almacenan la mayor parte de los cannabinoides y terpenos de la planta. Su color cambia a medida que la planta madura, lo que los convierte en uno de los indicadores más fiables para determinar el momento de la cosecha.
Si se observan los tricomas con una lupa o microscopio, se podrá ver que al inicio son completamente transparentes, lo que indica que aún falta tiempo para la cosecha. Conforme avanzan las semanas, los tricomas comienzan a volverse de un color blanquecino y lechoso, lo que significa que han alcanzado su punto máximo de producción de THC. En este estado, los efectos suelen ser más potentes y estimulantes. Si se espera un poco más, los tricomas empezarán a tornarse ámbar, señal de que el THC está degradándose en CBN, lo que genera un efecto más relajante y sedante.
Para aquellos que buscan un equilibrio entre efectos estimulantes y relajantes, un buen punto de cosecha es cuando aproximadamente el 70-80% de los tricomas están blancos lechosos y el 20-30% han cambiado a ámbar. Si se busca un efecto más energizante, los cultivadores suelen cosechar un poco antes, cuando la mayoría de los tricomas sean blanquecinos. En cambio, si se busca un efecto más tranquilo y corporal, se recomienda dejar que un mayor porcentaje de tricomas ámbar se desarrolle antes de cortar.
Cambios en los pistilos: Lo que nos dicen los “pelitos” de la flor
Los pistilos son los filamentos finos que emergen de los cogollos y que, al inicio de la floración, tienen un color blanquecino. A medida que la planta madura, estos pistilos comienzan a cambiar a tonalidades más oscuras, como naranja, marrón o rojizo.
Si los pistilos aún están mayormente blancos, es señal de que la planta aún no ha terminado su ciclo. Un buen indicador para saber que la cosecha está cerca es cuando el 70-80% de los pistilos han cambiado de color y se han retraído hacia el cogollo. Sin embargo, es importante no basarse únicamente en este factor, ya que el color de los pistilos puede variar debido a condiciones ambientales, genética o incluso manipulaciones externas.
La apariencia general de la planta también cuenta
Además de los tricomas y los pistilos, hay otros factores que pueden ayudarte a identificar si la planta está lista para la cosecha. Uno de ellos es el estado de las hojas. En la etapa final de floración, es normal que las hojas más grandes comiencen a amarillear y secarse, ya que la planta dirige todos sus recursos a la formación de los cogollos.
Otro indicio claro es la densidad de los cogollos. Cuando están en su punto ideal, los cogollos deben sentirse compactos y firmes al tacto. Además, el aroma suele intensificarse significativamente, ya que la producción de terpenos alcanza su máximo esplendor en la fase de madurez.
Factores que pueden adelantar o retrasar la cosecha
La genética: Índicas, Sativas y Autoflorecientes
Ya sean flores de cbd o de cannabis, cada planta tiene un tiempo de floración diferente. Las plantas de predominancia índica suelen madurar en 8-9 semanas, mientras que las sativas pueden tardar entre 10 y 12 semanas, o incluso más. Las autoflorecientes, por otro lado, tienen un ciclo de vida acelerado y pueden estar listas en tan solo 8-10 semanas desde la germinación.
Es importante conocer la variedad que estás cultivando, ya que esto te permitirá hacer un mejor seguimiento del tiempo estimado de cosecha. Sin embargo, aunque los bancos de semillas suelen proporcionar un rango de floración, siempre es recomendable guiarse por la observación directa de la planta.
El clima y las condiciones de cultivo
Si el cultivo es en exterior, el clima puede jugar un papel fundamental en la decisión de cuándo cortar. Si se aproxima una semana de lluvias intensas, podría ser conveniente adelantar la cosecha para evitar la aparición de moho y hongos en los cogollos. Por otro lado, un calor extremo puede hacer que la planta madure más rápido, acelerando el cambio de color en los tricomas y los pistilos.
En cultivos de interior, el control de temperatura, humedad y fotoperiodo permite que la maduración sea más predecible. En estos entornos, se puede permitir que la planta alcance su ciclo completo sin preocuparse por factores climáticos externos.
Cómo cortar los cogollos correctamente cuando están listos
Preparación previa
Antes de proceder con el corte, es importante asegurarse de que la planta esté en condiciones óptimas para minimizar el impacto y obtener los mejores resultados. Durante los días previos, es recomendable mantener una adecuada hidratación para evitar que los cogollos se sequen demasiado rápido tras la cosecha. También es fundamental preparar el área de trabajo, eligiendo un lugar limpio, ventilado y con suficiente espacio para maniobrar cómodamente.
Las herramientas son clave en este proceso. Se recomienda contar con tijeras de podar bien afiladas, lo que permitirá realizar cortes limpios sin dañar la estructura de los cogollos. El uso de guantes es aconsejable para evitar el contacto directo con la resina, ya que esta puede adherirse a las manos y dificultar la manipulación. Además, una bandeja o superficie donde depositar los cogollos ayudará a mantener el orden y facilitará el proceso de manicurado posterior.
El proceso de corte en sí
- Elegir el momento del día adecuado. Se recomienda cosechar temprano en la mañana o, en cultivos de interior, antes de que se enciendan las luces. Esto ayuda a conservar mejor los compuestos volátiles y evita que la planta esté demasiado deshidratada.
- Cortar las ramas principales con cuidado. Se debe realizar un corte limpio en la base de cada rama para evitar estrés innecesario en la planta. Es preferible cortar rama por rama en lugar de arrancar toda la planta de una vez, ya que esto permite un mejor manejo y distribución de los cogollos para el secado.
- Retirar las hojas grandes que no tengan resina. Estas hojas no contribuyen a la calidad del producto final y pueden ralentizar el proceso de secado si no se eliminan a tiempo. Un manicurado inicial ligero ayudará a optimizar el secado y reducirá el riesgo de acumulación de humedad.
Después del corte: Secado y curado para mantener la calidad
Secado: Cómo hacerlo correctamente para evitar moho y pérdida de aroma
El secado es una de las etapas más críticas tras la cosecha. Si se realiza de forma apresurada o en condiciones inadecuadas, los cogollos pueden perder aroma, potencia e incluso desarrollar moho.
El tiempo estimado de secado varía entre 7 y 14 días, dependiendo de factores como la temperatura y la humedad del ambiente. La mejor manera de secar los cogollos es colgándolos boca abajo en un espacio oscuro, con una humedad relativa de entre el 50% y el 60% y una temperatura de aproximadamente 18-22°C. Es fundamental evitar la luz directa y mantener una ventilación adecuada para prevenir acumulaciones de humedad que puedan generar hongos.
Para comprobar si el secado está completo, se puede realizar una prueba simple: doblar una rama delgada. Si se quiebra con facilidad en lugar de doblarse, los cogollos están listos para el curado.
Curado: La clave para mejorar la calidad de la cosecha
El curado es un proceso que permite que los cogollos desarrollen un mejor perfil de terpenos y suavicen su aroma. Tras el secado, los cogollos deben almacenarse en frascos herméticos, preferiblemente de vidrio, que se abrirán una vez al día durante la primera semana para liberar la humedad acumulada. Esto evita que se forme moho dentro del recipiente y permite que la humedad se distribuya de manera uniforme.
El curado debe durar al menos dos semanas, aunque un periodo más prolongado (de hasta un mes o más) puede mejorar significativamente la calidad final. Con paciencia y los cuidados adecuados, se obtiene un producto de mejor aroma y efecto optimizado.
Conclusión: La paciencia y la observación marcan la diferencia
Cosechar los cogollos en su punto óptimo requiere paciencia y atención a los detalles. La clave está en observar los tricomas, los pistilos y la estructura general del cogollo para tomar una decisión informada.
El control del clima y un secado y curado adecuados potencian los aromas y la potencia de los cogollos, asegurando que todo el esfuerzo del cultivo se traduzca en un producto final óptimo. La práctica y la observación constante te ayudarán a perfeccionar tu habilidad para garantizar siempre la mejor calidad posible.
Referencias:
Linder, E. R., Young, S., Li, X., Henriquez Inoa, S., & Suchoff, D. H. (2022). The Effect of Harvest Date on Temporal Cannabinoid and Biomass Production in the Floral Hemp (Cannabis sativa L.) Cultivars BaOx and Cherry Wine. Horticulturae, 8(10), 959. https://www.mdpi.com/2311-7524/8/10/959